Cientos de fans se reunieron el jueves pasado en el Auditorio Blackberry para descargar todo un mar de emociones que terminaron convirtiendo al Shick & Roll Fest uno de los conciertos más intensos del año.

Todo esto ocurrió cuando tuvimos la cita en el Blackberry donde después de presenciar más de dos horas puro rock, debo decir que en vez de ser un Festival, pareció más como un concierto dedicado a Molotov. Simplemente Los Drama Queers, Furland y La Banderville hicieron su presentación como si estuvieran abriéndoles camino a Tito Fuentes, Miky Huidobro, Randy Ebright y Paco Ayala.

Por ahí de las 9 de la noche, el auditorio estaba casi en su máxima capacidad y la música de fondo ambientaba un lugar que estaba a punto de ver explotar un llanto de emociones donde los espectadores ya andaban muy ansiosos gritando Molotov a todo pulmón. El Schick & Roll Fest daba inicio justo cuando Los Drama Queers aparecían anunciados en las pantallas gigantes del escenario; Lali Musine hacia una intro con su chelo para iniciar una media hora de punk rock–aunque ellos consideren su música como un rock dramático-. Rolas como “Make yourself a Clown” y “Fishers” trataban de impactar y sublimar la ansiedad de los fans, pero ni así pudieron ganarse a los cientos de desmadrozos de la pista que andaban gritando Molotov a los cuatro vientos.

Los Drama Queers

Los Drama Queers

Vasos y mentadas de madre opacaban a veces a Los Drama Queers. A pesar del odio de la raza, siento que esta banda fue la mejor para acompañar a Molotov, pues el sonido rudo y bizarro de estos rockeros independientes –que promovieron su disco Say Goodbye or Say Forever- estaba en la misma sintonía de lo que se vería mas tarde.

Los Drama Queers

Momentos después de que se despidiera Adrian –vocalista de los Drama Queers- con algo de conmoción por tanto reclamo, Furland preparaba el escenario para afresar un poco el ambiente y así calmar las aguas. El folk pop suave que interpretaron Sergio, Carlos, Jacinto y Ricardo no ayudo mucho a que la gente se apaciguara; algunos aplausos hacían su estruendo cuando terminaban rolas como “Quiero ser un Color” y “Robot” pero el ruido de los gritos, la lluvia de vasos y de condones inflados no hacían más que apresurar el paso a todos.

Furland

Furland

Algo muy chistoso y a la vez triste fue cuando La Banderville se subió al escenario, Daniel –vestido como de mariachi- simplemente inicio su participación dirigiéndose contra los fans histéricos proclamando algo así como “Oigan! Los enemigos están ahí afuera, aquí adentro somos todos amigos”. A Pesar de que interpretaron algunas rolas de su disco Mutante Adolescente que suena muy bien en vivo -sigo insistiendo- Molotov era lo único que se vibraba en todo el Auditorio.

La Banderville

La Banderville

Por fin eran cerca de las once de la noche y los extravagantes rockeros de La Banderville se bajaban resignados frente a una audiencia sedienta de groserías y rock pesado. No sé en qué momento sucedió la explosión de emociones, pero justo después de que Molotov empezara con “Changüich a la Chichona” la gente no pudo tolerar estar a solo unos metros de Tito, simplemente se abalanzaron contra todos los elementos de seguridad que a duras penas lograron salvar algunos atropellados y desmayados. “Puto”, “Chinga Tu Madre” y “Perro Negro Granjero” fueron de los temas más llenos de una dosis altamente concentrada con agresión y violencia que cimbraron al Blackberry.

Molotov

Molotov

Finalmente debo decir que quien se llevo el merito aquí fue la audiencia, siendo el protagonista de este Festival gratuito; su locura y adrenalina hizo que hasta Molotov sintiera todo ese descontrol de emociones de cientos de fans sedientos de violencia.

Shick & Roll Fest

Shick & Roll Fest

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