Muy probablemente muchos de ustedes como yo, en más de una ocasión se hicieron acompañar con el volumen del stereo del carro a todo volumen transitando por las calles de su ciudad buscando guerra –llámese guerra a la incesante búsqueda de algún lugar, antro para ser claro, en donde desfogar el estrés de la semana laboral- con una rola especifica que les prepara psicológicamente para aguantar el fragor de la batalla que se avecina, en mi experiencia personal no solo ha sido una sola canción la que me ha preparado para enfrascarme en esa ardua tarea, soportar la incesante acometida de los shots de tequila debe tener detrás un respaldo que, como a los buenos combatientes fortalezca el espíritu.

Normalmente las rolas que sirven para estos nobles propósitos suelen tener dentro de su estructura elementos musicales que provoquen que los acordes, los beats o los riff de una guitarra lleguen hasta la medula de quienes las escuchamos y como consecuencia natural levantar o incrementar nuestro de por si animo fiestero.

Billy Joel

Por lo que hace a un servidor, hubo una época en la que transitaba por la avenida Insurgentes de la Ciudad de México, montado en mi bólido blanco –bueno en realidad era de mi papá y a veces (muchas) lo sacaba a escondidas- fiel compañero en el que me transportaba mientras buscaba el lugar adecuado para hacerlo mi campo de batalla. Así pues que mientras manejaba, en el estéreo del “palomo milenario” como tuvieron a bien apodar al carro mis amigos, en más de una ocasión se dejo escuchar a Billy Joel con “All About Soul”, que era normalmente el fondo perfecto para empezar la travesía y así calentar motores de lo que prometía ser una buena noche.

Billy Joel

Si bien la letra de la canción puede distar mucho de ser una rola pachanguera, la música con la que está construida es incuestionablemente tan buena, con un alto contenido de festividad en ella que provocaba entonces -y aun lo hace- que los ímpetus subieran de nivel.

Ya con los ánimos por el cielo, y lo acepto con una cerveza caminera de compañía, dejaba correr “We Didn’t Start The Fire”, rola incluida en el álbum Storm Front de 1989, en la que el Piano Man nos da una breve lección de historia a manera de trabalenguas, que sirvió para que a más de uno nos diera curiosidad por entender de que hablaba la canción y en mi caso de manera involuntaria hasta me puso a estudiar algo de historia.

Billy Joel

Claro eso no lo pensaba cuando iba navegando por la colorida avenida de los Insurgentes empapado por sus luces y la algarabía de la música utilizada por Joel, que de tan buena se olvida que la letra es un recorrido por lugares, personas y hechos históricos en su mayoría ligados a la cultura americana hasta la época en que salió a la luz la canción.

Enfrascado e invadido por el color alcanzado en este punto de la noche, y previo al arribo al campo de batalla, suenan las primeras notas de una rola que promete llevar al extremo, no solo el ánimo sino el alcance de las bocinas de la nave.

Billy Joel

“I Go To Extremes” con su potencia e inconfundible sello, producto de un pulcramente ejecutado rock, es el tema ideal que sirve de fondo para dejar el auto y entrar cual gladiador al coliseo.

Aun después de haber estado invadido de música y tragos, y dispuesto a emprender el vuelo de regreso a casa, el señor Piano Man resultaba ser una gran compañía, claro ya con un mood más tranquilo, toda vez que los demonios habían sido aplacados.

Billy Joel

En consecuencia el volumen del stereo ya no tronaba como al inicio de la noche, pero con un volumen aceptable que dejaba fluir de fondo  “A Mather of Trust”, rola ideal para mantener la energía y al mismo tiempo para ir disminuyendo la intensidad de la noche.

Ya listo para devolver al hangar al “palomo Milenario”, y calculando el tiempo justo para terminar la noche se dejaba escuchar la última canción de la noche, tocaba el turno de cerrar con broche de oro a “River of Dreams”, sencillo que lleva el nombre del doceavo disco de Billy Joel que salió en 1993 y que alcanzara el tercer lugar en las listas de Estados Unidos de ese año. No habría mejor manera de irse a dormir que con los acordes de esta canción rondando por mi cabeza y recordando las aventuras vividas esa noche.

Este anecdotario personal fondeado por uno de los mejores músicos, compositores y pianista del rock, que desde 1973 con el sencillo “Piano Man” no ha dejado de estar vigente gracias a rolas como las que en esta ocasión compartimos y muchas más, recién celebro sus 63 primaveras y a manera de agradecimiento personal, que mejor manera de festejarlo que escuchando sus creaciones, vaya pues desde aquí un feliz cumpleaños a uno de los hijos pródigos del Bronx, lúcido contador de historias y trovador rockero.

Compartir
Artículo anteriorKeane en México
Artículo siguienteSchool of Seven Bells+Summer Camp+Little Ethiopia en Concierto
Melómano de corazón, Whiskolero por vocación, tuitero con razón, amante del cine, ocupado por la naturaleza, bien informado, de sangre azul y piel dorada, sufro de insomnio y me arrullo con Metallica. Comentarios y/o mentadas en @Diaz_Eduardo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here