Los Audífonos HE 1 de un Millón de pesos de Sennheiser son Decepcionantes [Reseña]

Luego de hacer su presentación estelar en la tienda oficial de la marca en la Ciudad de México y probarlos, nada es ya lo mismo.

HE-1-en-Mexico

Antes de que leas la reseña que me he visto obligado a compartirles el día de hoy, te sugiero que revises el sitio oficial de Sennheiser para México, donde podrás ver las especificaciones de este modelo en particular (el mas caro del mundo, o eso espero porque no podría concebir que alguien tenga el descaro de cobrar mas de 50 000 euros).

La cita para la presentación oficial en México se llevo a cabo en la tienda oficial de la marca ubicada en la Ciudad de México (sobre Insurgentes Sur, dentro de la Plaza Comercial Centro Armand). Un poco antes de la hora esperada, ya se encontraban instalando los prestigiosos audífonos con todo y su pre-amplificador hecho con un bloque solido de mármol Carrara que se encuentra esculpido tan perfectamente, que eso si, en cuanto a diseño, hacen que uno los considere como una digna obra de arte moderno.

Eramos pocos los que habíamos llegado temprano (la mayoría prensa) y siendo beneficiados por la puntualidad, tuvimos el privilegio de disfrutar como funcionaba esta cosa que tenia las dimensiones parecidas a las de un tocadiscos. La compuerta de cristal en la que se encontraban bien colocados los HE 1 abría elegantemente como por arte de magia (con la ayuda de un mecanismo electronico).

Esa caja que se ve en el breve video que tome en la tienda fue la gran sorpresa. Recuerdo que cuando llegue y la vi ahí en medio de la sala de audio, pensé que era como una mesita que decoraba el lugar perfectamente. Pero no fue así, porque una vez que el encargado de la presentación la quito, dejo mostrar donde estaba guardado aquel millón de pesos en mercancía.

Pero regresando a la experiencia que tuve con estos audífonos que Sennheiser considera como lo mejor que han hecho hasta el momento, tengo que mencionar que es bastante aparatoso este dispositivo de audio. Mientras el mismo presentador de la marca ecualizaba y conectaba todo en su lugar, me puse a reflexionar la cantidad de flojera que me daría estar haciendo todo ese relajo para poder disfrutar a gusto de mi música todos los días (porque para alguien como el de la voz que escucha su música en todos lados incluyendo el transporte publico, siempre quieres que todo te resulte practico, sencillo y eficiente a la hora de hacerlo).

Y bueno, sin mas remedio que esperar unos minutos para que todo estuviera dispuesto y funcionando, las personas que se anotaron antes que yo comenzaron la prueba. Sus expresiones eran de emoción y cierto gozo, pero no de asombro o euforia como comentaba una de las chicas que andaba por ahí (también presentadora de la marca), quien aseguraba que ya los había probado antes de que comenzara todo el espectáculo. En ese sentido, siento que toda esa reacción generalizada de emoción y adrenalina de los que estábamos ahí presentes se debió mas que nada al marketing y la bonita apariencia del producto; algo así como cuando presentaban el iPod por primera vez.

Finalmente, después de tres personas (algo así como unos veinte minutos), fui el siguiente en sentarme en su cómodo sofá. Al igual que los demás, me entregaron los guantes de tela suave que me puse para no ensuciar ni maltratar tan caro equipo de sonido. Inmediatamente el amigable presentador me pregunto amablemente que canción quería gozar, por lo que dije sin preámbulos que quería “Risingson” de Massive Attack, una opción bastante buena creo yo, por todos los efectos de estéreo, instrumentación y gama de frecuencias de maneja su mezcla.

Sennheiser HE 1

Luego de que el presentador la buscara en su Mac y le diera play reproduciéndola a través de TIDAL con la máxima calidad que ofrece (FLAC), los segundos comenzaron a transcurrir. El famoso sonido en blanco de fondo era casi nulo (por lo que eso de que son electrostáticos si es real) y el sample que utiliza este dúo famoso por su música electrónica y oscura empezaba a surgir de manera nítida. Pero cuando llego el momento del bajeo potente con el que armoniza toda la rola de manera repetitiva, los graves eran casi ausentes. Alguien me podría decir que con una simple ecualizada quedaría perfecto, pero no era solo la intensidad la que faltaba, sino la definición. Tal vez se haya debido a la calidad del streaming, pero lo dudo mucho porque esta misma canción (que ya la he escuchado muchas veces) cuando la escuchas en Spotify o en el formato M4A que ofrece Itunes Plus, suena mucho mejor con unos audífonos de doscientos pesos.

Pero como no quería dejar pasar por alto ese momento que estaba presenciando, la canción paso a la sección del puente donde se pueden apreciar mejor los graves, medios y agudos por esa instrumentación que le meten estilo guitarra y sintetizador con filtros. El resultado fue casi el mismo; eso si, el balance entre las frecuencias altas y medias era bastante bueno porque cuando las voces comenzaron, estas resaltaban por encima del resto. E incluso, una vez que entraban los loops de platillos, todo armonizaba bastante bien haciendo lucir los agudos (aunque un poco en demasía lo cual es probable que se haya podido remediar con un ajuste en la ecualización).

En ese momento fue donde vino la decepción total y absoluta… Cabe mencionar que antes de comenzar la prueba,  me encontraba con el mejor de los ánimos, pues había escuchado al presentador platicar con un visitante de prensa sobre las bondades de los HE 1, y como es que habían tenido hasta el momento 80 de estos vendidos alrededor del mundo por su gran recibimiento. Ademas, al ver en vivo ese hermoso mármol similar al que utilizo Miguel Angel en sus esculturas, todo el diseño exterior, no hacia mas que incrementar mi admiración y emoción por escucharlos.

En fin, me atrevo a decir que mientras terminaba la pieza, ni el famoso “soundstage” del que hablan los que se catalogan como audiofilos, ni el “crisp”, estuvieron presentes en algún momento, lo cual es casi un insulto tomando en cuenta que estos audífonos están diseñados para precisamente tenerlo bien presente (y por el precio excesivo que solamente un diputado, Carlos Slim o algún millonario podría pagar con facilidad).

HE 1 en Mexico

El usual “rush” disparado por la adrenalina y la emocion de estar ahi sentado escuchando un millón de pesos se había disipado, pasando por mi mente la palabra “decepción” junto con toda una sensación de incredulidad hacia lo que había presenciado. De hecho, eso me llevo a preguntarme una y otra vez en mi fuero interno si todo se había debido al streaming del TIDAL o a los cables de fabrica, o a la MAC que reproducía la música.

Para no dejar pasar esa confusion por alto pues, me propuse salir de dudas, por lo que ya afuera de la tienda saque mis audífonos Panasonic HJE12 Ergo Fit (los que les decía que valen como 200 pesos y que por cierto reseñe aquí como los mejores que hay ese precio) e inmediatamente me puse a escuchar la misma rola, pero ahora con mi celular a través de Spotify con toda la calidad posible (OGG a 320 kbps). La diferencia fue notoria: el sonido de los graves sonaba mas profundo y mejor definido, percibiendo con mucho detalle las pisadas del bajo eléctrico. La separación evidentemente mejor, notando algunos efectos de fondo que en los HE 1 no note ni cuando ponía mucha atencion… La verdad es que no estaba equivocado. Mi sentir era el correcto y mi sentido del oído no me mentía, por lo que llegue sin mas a la conclusión de que estos audífonos no valían la pena.

Y así, en ese sentido, puede que haya muchas otras cosas que podría decir en cuanto a lo técnico, pero como la experiencia me ha hecho saber que lo mejor que uno puede hacer en estos casos es guiarse por el oído y el sentir, no tiene sentido ahondar mas sobre el asunto.

Si tienes deseos de escucharlos algún día, te sugiero que sigas a la marca en Facebook, porque ahí es donde publican todas sus presentaciones, eventos y demás cosas relacionadas.

0 Responses

Leave Your Thoughts

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *